martes, 25 de diciembre de 2012

Suspensión del juicio




Hasta el sol parece otro reflejando los inciertos
en salones de ascensos donde sólo dejan ver,
no te dejes seducir por los techos de cristal.

Acuérdate del monasterio,  la noche estrellada
allí no viste a dios, solo te inundó el gregoriano
en la tierra directa a las tres, de madrugada.

Cuando el silencio refresque, tú  calla
no lo manches con palabras huecas
efímero rastro de nada.

La gravedad atrae inexorable
a estrellas ligadas, hacer
no habla.

Enciende los sentidos
incita la epojé
ssssssss.