sábado, 1 de diciembre de 2012

Por qué no roba


Dedicado a  "Los satisfechos" de Teatro de la Decepción, Trasto Teatro, por la excelente interpretación de sus actores y la capacidad del director y autor del texto para conectar con la realidad actual aproximando al espectador al corazón de la obra y alentando el debate.Todo en el salón de una casa.


Parecía un cadáver, las velas la corona
y aquella caja cubierta con tela blanca,
quien lo iba  a pensar,
la joven hundida
a cada uno que entra le dice con desconsuelo
era bueno y más lloro,
los invitados no esperaban el suceso,
silencio sorpresa y más lágrimas y más bueno
entra otro vestido con la túnica de negro
dando el pésame uno a uno, y a la que gime,
luego un cojo,  estamos todos
más pésames.
En pié, se inicia el responso y pausa
¿será, quién será quién es, quién le conoce?
a la caja tres cabeza, sorpresa
entre dimes y diretes y la espera y la intriga,
era un plato de tomates con aceite,
y la que vende su cuerpo, la primera, con hambre
el de la pierna menos, un gitano sepulturero con piojos y con hambre
y el de la sotana más hambre.
No  había muerto, suenan tripas
a la lucha por el plato,
tres razones
si reparte la tercera  a tenedores con común de los sentidos
horca, poesía y escalera de la vida,
si  reparte la primera, quien se vende justifica cuerpo y alma
confesión y penitencia,
fue el segundo  quien embauca con aspecto de justicia
con razones de respeto al pobre acorralado,
el ingenuo varón de inocencia hipotecada
quien al final se lo zampa,
malito remordimiento y se mata,
hubo muerto,
quedó el orgullo del pobre con el hambre
y la pregunta
¿por qué no roba el hambriento?