viernes, 2 de noviembre de 2012

Tríptico II


Tenía la sensación

Hay historias que se agotan en corto plazo
otras que se estiran artificial como el chicle
otras no sabemos.

Hay subidas imposibles
que no se andan con remilgos
se crecen las escalas que se quieren.

Una emoción vale más que mil palabras
si estás allí que te la lance
a escucharla.

En previsión de que va a llover
hoy daré la caminata sin paraguas
abrazaré sin desafío la lluvia, por abrazarla.

Tenía la sensación
de que la vida se me agota
entonces llegas tú, poesía que me llena.



No se acaba

no temas decir
que una vez quisiste a un hombre
no te apresures a decir
que no pasó nada
solo di,
que a esa edad no es cosa de hormonas
que después  lo descubriste
que te gusta la mujer
no pasa nada
y que el amor no se acaba donde dicen



¿Es Guiomar?

Bajo un precipicio impracticable
han puesto el botellón en este pueblo
en el margen que da al sur, bien alejado
allí donde encima está el paseo
el monumento de un cubo con la cabeza de Machado
todo junto, él mira a Aznaitín,
la música y el alcohol abajo,
pudo ser que una noche de verano
subió la niña
y escribió en negro, a los pies del poeta
     Nene te quiero
     después de un corazón grande en colorado.
Tengo la impresión 
que  Don Antonio no acertó a ver 
y hace mueca de sonrisa,
se cuestiona, ¿es Guiomar?