domingo, 4 de noviembre de 2012

No temas


Si piensas que ir a la India
con niños pequeños es complicado
y se lo explicas,
llega el día en que vuela
con lo justo y la mochila
al Ganges,
a mezclar orillas
recorrer callejas, santuarios, miserias
oler los aromas picantes
dormir donde duermen, la cocina ajena
aceptar comitivas
que le invita a contemplar
como se agota la madera y el cuerpo en ceniza,
compartir respetos.

No temas si después
hay más oriente,
el sur las medinas,
porque en cada retorno
la libertad es más libre
y el abrazo más fuerte.
Si dices complicado,
la razón del hijo
despierta más lejos
su flecha del arco.
Si ahora, cuando vas al pueblo
que está aquí a dos pasos,
te dice ten cuidadito
sentirás que su corazón está contigo.