domingo, 11 de noviembre de 2012

Nadie preguntó


Fue el silicato de aluminio
crecido en coloide
impregnándolo todo
a infundir unas manos,
modeló la muñeca, la palma
los dedos uno a uno
dibujó los pliegues las huellas, 
no rechistó el ladrillo ni el cuenco
despertó  la  ocarina
sonando pequeñas   partículas
que acunaron el sueño,
le animó fuego de colores
y la arcilla creó al alfarero

embarcado
en miles cacharros,
botijos de agua fresca
tabletas cuneiformes
sillares para muros que cobijan o dividen,
mezcló limo con lodos
inventó giros y tornos,
arte suelo loza y techo
le amarran el fango
le imponen el  kitsch
matan al artesano
todo se mancha
y nadie preguntó a la arcilla qué quería