viernes, 18 de octubre de 2013

En el Perchel



En la calle junto al río vivía buena gente,
portadores del central que traen las sobras cada día
camareros que se ponen la corbata de camino a malagueta, sin idiomas
mujeres de servir, lujo en tiempos marginales
alguna prostituta muy honrada, por sus hijos
silencio al pedazo que maltrata, a "sus labores"
un chorizo fino de carteras, Robin Hood del nueve y once
más allá no se entera el amo,
otro zapatea bien en un tablao
carbonero de cisco todo negro y ojos blancos
un mariquita con pluma y otro sin pluma, muy respetaos
alguien grita !niña pescao fresco¡
tirao en el suelo de cuatro esquinas
fiesta si encuentras una lata de aceite -!de comer¡- perdida
Plus Ultra, cine de Momia y Drácula y el Séptimo de Caballería
El Llano, Pulideros, Cañaveral,
La Campana y Quitapenas
¿quitapenas?
le preguntó el niño ¿mamá, si te tomas un quitapenas se te quitan las penas?
y su mamá jajaja
Santo Domingo de bautizo y de los novios de la muerte, tíos mu tiesos,
en la fuente de la Olla una delicia, agua fresca y caballitos del diablo
memoria borrosa de un mercado de ganado anual,
la frontera, el río y el paredón
con reflejos de sol dorado por la mañana
y golondrinas todas las primaveras,
al este el fin del mundo, otro mundo
al oeste perros en huertas de cañas, bisabuelos del Corte Inglés,
y al sur, al sur arena amarilla, al sur el copo, al sur la mar azul