miércoles, 27 de marzo de 2013

Sin nostalgia



Tengo un volcán en el coco
que emite sin tregua
hoy, se acercó a un lugar a capela
sin saber por qué, incorregible.
Chiquillo a qué vas al cementerio
la avenida flanqueada de cipreses entre panteones
con el yuyu que me dan prefiero dormir al aire libre,
luego el patio de palmeras  !vivan todas las palmeras¡
y otro de naranjos con frutas lustrosas de bien abonadas,
mármoles y lindes con cruces en la leve
levísima, to el mundo callao
entretenidos con la eternidad
llama la atención el último patio allí no hay na
me han dicho que en un futuro habrá, a verlo,
en retaguardia bloques de habitáculos horizontales
demasiado negros, necesitan un poquito de color.
Definitivamente no me gustan los cementerios
prefiero una buena pira.

El patio de niños me hace pensar,
a los veintitrés días en mil novecientos y no sé cuantos
tus padres no te olvidan
en mármol blanco pequeñito tocado por el tiempo.
Que si la vida mató al niño no fui yo
y me afirmo en no matar a mi niño ni recular un ápice
no es por bondades o maldades ni éticas ni estéticas ni Peter Panes
sin nostalgia que ya no soy un niño,
es por todo lo demás