lunes, 30 de septiembre de 2013

Dijo en la calle a voz alta



I
De Fe

En puro nada llega
cuestión de carbono negro,
se colma el crisol de acero duro gris claro,
se erige a sí mismo y dice:  pobre hierro dulce
maleable confundible,
reducido a rejas y ornamento.
Frena un poco, no soportan estructuras inútiles
al subir hacia arriba,
-hipérbole-
las plantas altas se desmoronan
como azucarillo en agua,
antepenúltima
poesía en Fe dulce,
penúltima
duda el alma Fe salada,
última
amarga la lengua obligada a Fe ácido

II
De chatarra

Sin Fe
sin sabores
vista cansada
personas de ala rota
desclasadas, desahuciadas,
bastón sin mando, ni quieren, o que quieran.
Gritó una mujer:
!yo no pude decidir¡
-silencio frío-,
fue tan hondo que miré
la vi tan desgarrada
que a punto estuvo la lágrima,
me dije: si se llora,
ahora no,
gane abrazarla.
La que atada a cadena dormía
dijo en la calle a voz alta: sin chatarra