viernes, 21 de junio de 2013

Nunca dijo adiós

Cabello platino
labios rojos 
ventolera en las piernas
afrodita de escaparate  
susurro en Berlín
ficción con llama
juguete de un canon

Dedos que aplastan la pavesa
icono de cera apagada
¿qué queda?
lelos educados
memos engreídos
lilas desbocados
machos exaltados

En esa parte que no sé bien
del femenino que me habita
 pienso en su última película
Algo consiguió dar
y recuerdo
que solo me atraían sus ojos sin pintar
y que nunca dijo adiós