domingo, 28 de agosto de 2011

Infinito pero curvo


Hoy sin prisas, he decidido por premura
crear una secta la única mía, y la última
cosas del gusanillo,
diez normas tiene la dicha, ni una menos
que no se pueden burlar
ni una más.

La veinticuatro nos dice que están prohibidas las sectas,
sólo séptimas en adelante
la primera a quinta se admiten
si cumplen las normas.

Nos prohíbe el introito ser seguidor de nada
bueno de casi nada
habrá que soñar un poco.

La setenta y dos  lleva a anatema las doctrinas
como no es muy pretenciosa
admite un poquito de ética.

Se debe romper con todo, nos dice la nona
en rigor con casi todo, contigo ¿si  no?,
llegado el caso no te tires a la basura,
recíclate un poco.

Valoramos que afina la treinta,
afirma que puesto que hay malos,
destierro al infame a Saturno
que especulen con anillos,
a la Luna no, que la rompen.

La mil cuarenta y ocho amplía la prima
prohibido creer
con creces descreídos  dorados adorados,
prejuzgado será quien la incumpla
sin ningún miramiento
arrojado a su todo.

Llegados a la decimoséptima y última de las doce
que a su vez se encierra en cinco
son la ocho que la filosofía no sirve  para nada
entiéndase que no es sierva,
y el omega compañero es quien comparte
¿qué compartes compañero?