miércoles, 17 de octubre de 2012

El mendigo de verdad


El mendigo de verdad,
el de pata negra
el que nadie quiere,
al que nunca le faltó de nada, sin excesos
no quiere pan ni moneda
le basta su escalón
la madrugada.

Cartones de menos
no quiere sobras
le robaron tantas cosas en el paso,
le duele el alma
le arrancaron los cariños a tarascadas,
no llora y no es por vergüenza,
los hombres lloran,

El mendigo de verdad,
el de pata negra
el que nadie quiere,
vive a ser espectador
sólo quiere que lo quieran,
hasta que llegue la niña
una palabra una mirada.

El mendigo de verdad,
el de pata negra
el que nadie quiere,
está triste
porque muere la poesía
cuando la chispa la apaga
y entonces llora

Alma en pena


El espectador de nada
no sabe lo que significan las palabras
descaradamente las inventa, los afectos no.

Reunidos un día a discernir qué es un alma en pena
no pudiendo elevar a conclusión tamaño estado
decidieron parlamentar a ver qué pasa.

Habló primero el no poeta
diciendo que es mal de amor lo que le pasa
al alma en pena.

Discrepa un sacerdote amenazando
es la pena del que pena
en el infierno.

Dijo el filósofo que no
el infierno está aquí
no se confunda.

Vino un líder algo aventajado
habló sin pena y ficción de gloria
peinando su cabeza y ahí quedó.

Añadió el político qué pena
tiene mi alma de no ganar
en la elección.

Después un cirujano de la semántica, 
operando
racionalizando afectos.

Respondió el  parado
pues mi pena es no tener
para un bocado. 

Un artista de la pena
esculpió
la emoción sin acabarla.

Me espanta dijo el enamorado
la auténtica pena
es no tenerla a ella.

Así, entre pena y pena, como dice la canción
me recorren por las venas penas de mi corazón
con desierto y sin arena.

martes, 16 de octubre de 2012

Atardece tarde


Sin paraguas I

Iban todos corriendo
corrientes sin parar
y la lluvia
sin paraguas
más correr y más
hasta que una frena,
los demás siguen
luego paran, vuelven la cara y miran
sus cuerpos empapados
las cejas, las pestañas goteando,
la del freno dice
¿adónde vais, no veis?
el agua lava, el agua es vida
!no corráis¡
a la voz todos saltan a la vez
juegan
salpican en los charcos
se quedan más empapados
y una niña tirita
un niño que la ve
que la seca
le da la mano
y la niña que le mira
caminan despacito
sin paraguas


A nadar II

Cuando nadas sin parar,
si en momentos miras a la playa
la ves cada vez más lejos, Perogrullo
pero tú nadas, y nadas y nadas
en huida adelante

¿de qué huyes?

de la vida que te toca
y la congoja que te mata en el camino

de gaviotas aniquilando a ruiseñores
y bancos azules y rojos

de atriles y parquet con diodos intermitentes
y destripadas ilusiones por cochino dinero

de que no se apague la estrella en el candelero
y de lo malo que hay en mi


A dormir III

Hoy estoy agotado
me consuela saber que el cansancio no es newtoniano
para nada depende del producto  de dos cuerpos que se atraen, repartido
entre el cuadrado de la distancia que los separa.

Es relativo
cuando la masa emprende indiscriminadamente
y se ve multiplicada nada menos que por el cuadrado de la velocidad de la luz
ahí está, sin intensidad, cansado.

A veces agota a dos o más, pero depende de uno
no es la ausencia de energía
es la falta,  si la luz tiende a cero
porque el día ha pasado.

Descanse en paz el cansancio
a la cama sin la cruz, sin espada
sin monserga, sin reparo
no le des vuelta, a dormir


Interculturalidad IV

Si en el lugar donde vas no hay agua,
aprende a lavar con arena
es fácil, y puede que te acabe gustando
a fin de cuentas la arena es compañera del agua.

Si allí se ponen turbante, ponte turbante
así sabrás por qué lo llevan
es fácil poner, y puede que te acabe gustando
a fin de cuentas al sol no le importa un gorro o una tela.

Si en el lugar donde vas hay cosas que no te gustan
pregunta, y si no entiendes respeta
respetar no es aceptar
a fin de cuenta podemos ser iguales pero somos diferentes.



domingo, 14 de octubre de 2012

Allí estaba la niña

Floreció la jacaranda
se alfombró el patio
volando violetas.

Absorta en la cornisa
haciendo poemas,
y un pájaro de mal agüero al acecho.

Me duele tu dolor si te mancillan,
el canalla solo entiende de biceps
con cóctel de hormona desquiciada.

Si los padres te aniquilan, mujer
rompe el techo de cristal que te aprisiona,
siempre supiste ser tú.



Quién te necesita


Caprichoso albedrío
punto ciego
retórica de estertor,  te dice
cuarenta y siete millones lo saben,
la vida en punta gris
el día que perdió
ladrón de inocentes
con cuantos y una
girando sin torno
sin luz con dolor
blindaje marcado
esa inmensa mayoría,
emoción carne rota
dando lo mejor de sí
nadie se entera todos lo saben
grito entre polos 
sólo  ante frente
horizonte jodido,
el que puede
sin cabos ni estrellas
ni pelos  ni inventos ni jueces,
sin gramáticas máticas,
ni comas aparte imposible
más por menos qué,  
¿no puede ser?
!cómo nos vendes¡
¿quién te necesita?