viernes, 9 de enero de 2015

A las cinco


Apagada en la quietud de una vela,
deseo, necesidad y conciencia, falsas ideas
por nacer y morir, confusión
codiciar u odiar, ignorancia
en estudio de sí misma, ningún sitio
práctica sin estado, sin contenido religioso
a extraordinario, contra corriente
cuando no existe reloj, ni uno
ni hay origen, ni par, ni subjetivo, ni condición
sin desarrollo o conversión, allí
donde quiere que reposen sus cenizas
estaré con ella, le diré Amiga.